Cuando era niñita, de 3 o 4 años y el velo de la inocencia extrema me cubría, recuerdo pensaba que mi madre era un angel incubierto en la tierra (igual creía que todas las palomas blancas eran el Espíritu Santo).
Ahora que soy adulta, y las vueltas del mundo se han llevado la fantasía de la infancia, puedo ver claramente que en realidad Mami lo es.
3 comentarios:
que lindo es entender que aún sin inocencia tu madre lo es!!!
Aqui se aplica el dicho que el fruto nunca cae lejos del arbol... muy lindo el post a proposito del MES de las madres...
...que vivan las madres que son porque son, y también las que son aun sin serlo!
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